
Hoy me pierdo en este camino; en el camino de la soledad, de la oscuridad...
He viajado durante 19 años y durante el camino he atravesado un montón de cirscunstancias que han formado lo que soy hoy por hoy; partiendo que la música ha sido mi compañera de por vida, es la que nunca me ha dejado de lado, es la única que siempre ha sabido estar en las buenas y en la malas. Es la única buena consejera: la que me dice lo justo y necesario. Con ella he compartido emociones varias: amor, desamor, ilusiones y sueños, como tristezas y penas.
Bastante largo ha sido el camino, y aún siguen fronteras que atravesar, horizontes por conocer, pues estoy a medio camino de llegar a mi meta y quizá esa meta sigue más allá de donde está. Pero el camino que sigue vendrá lleno de encuentros emocionales como lo anteriormente escrito. Como es el caso del amor, ese sentimiento del ser humano que nos hace estar en medio de las nubes, pero a la vez nos hace estar más mal de lo que estamos. Pues, he estado más de una vez enamorado, aunque debo decir que nunca he tenido buena suerte, pero debe ser por algo... Sin embargo siempre ha sido (y será) el mejor sentimiento que pueda ocurrir en mí. Ahora bien, no todo el jardín es de rosas; por mucho que me he enamorado, no todo ha salido bien y más de alguna vez una ilusión se ha roto, más de una vez ese sueño tan anhelado no ha podido ser real, hay algunas cosas que me han distanciado de aquellas mujeres que me he enamorado y eso hace que este camino tome una segunda vía, uan vía más larga y oscura. La soledad se ha apoderado de mi ser, mas esa soledad es en el sentido expresado aquí, pues en esta travesía no he viajado solo, muchos seres me han acompañado, como el caso de mis amigos, esos que como la música, nunca me han defraudado; esos que siempre me han sabido apoyar en todo y nunca han tratado de destruir este largo sendero de la vida. Ellos siempre han sabido darme sabios consejos, como yo les he dado los míos. Y por ningún motivo los perdería, como a los que he perdido durante mis últimas etapas de la vida que llevo hasta hoy.
Hoy veo un horizonte lleno de frutos y cosas que me depara el destino, pues una carrera me sigue pro delante, una carrera que por muy criticada que sea, sé que me dará una felicidad plena y sabré sobrellevar esas críticas. Después de todo, me fascina enseñar y creo que es lo mejor que podré hacer en mi futuro.
Sólo me cabe decir, que este viaje ha sido lo mejor que haya pasado en mi vida, y lo que queda por recorrer, sé que será igual de fantástico.







